La aventura de vender un inmueble (2)

¿TENGO TODO PREPARADO? – EVITACIÓN DE PROBLEMAS

Como venimos diciendo, es curioso ver la ligereza con que se aborda la aventura de vender un inmueble, más frecuentemente de lo que pudiera parecer, considerando solo el inmueble físicamente y obviando o dejando en segundo plano la documentación acreditativa de la situación jurídico-administrativa en que se encuentra, siendo muy frecuente la frase de: “eso ya lo haremos cuando tengamos un comprador”.

Y ello es debido, entre otros factores: a) al predominio del componente emocional, b) a la distancia en el tiempo con que las personas efectuamos transacciones inmobiliarias, lo que nos produce un desconocimiento de la normativa jurídica, administrativa, financiera, etc, vigente en el momento en que se va a producir la transaccción y c) en muchas ocasiones, por la aversión al “papeleo”.

Porque, si hay algo que está sujeto a una estricta y vasta regulación son los inmuebles. Desde su proyecto hasta su terminación y durante toda su vida, esa regulación la gestionan y tutelan las leyes, decretos y normas que emanan de los Ayuntamientos, el Registro de la Popiedad, el Catastro inmobiliario, el Estado y las Comunidades Autónomas.

Así pues, todo inmueble tiene dos componentes, el físico y el jurídico-administrativo, siendo este último el que da al inmueble la naturaleza de propiedad y por tanto la posibilidad de ser poseida y transmitida, siempre que cumpla los requisitos exigidos por la legalidad y normativa vigente. Tal es la interrelación que una vivienda construida puede no ser habitada o transmitida por cuestiones jurídico-administrativas.

A lo largo de muestra dilatada experiencia profesional podemos constatar que hemos visto como, por la aparición a última hora de alguna de esas cuestiones, se han frustrado no pocas operaciones en las que había un acuerdo pleno entre vendedor y comprador en la cosa, el precio y condiciones.

Para que esto no nos suceda, desde el momento en que ofertamos en el mercado nuestra propiedad, debemos tener en orden toda la documentación precisa para la compraventa, verificar si hay algo que subsanar para hacerlo anticipadamente y, asimismo, verificar si hay alguna limitación o impedimento para su transmisión (verbigracia, la calificación como vivienda de protección oficial).

Categorías: Inmobiliario | Etiquetas: , , | Deja un comentario

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